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Escrito por Mónica Carinchi   
Domingo, 04 de Marzo de 2018 21:04

Los vecinos de Vicente López aunados para consolidar una reserva natural municipal. Los vecinos presentaron al Municipio de Vicente López el Proyecto de Reconocimiento del Área Natural Yrigoyen. Se proponen proteger el área natural y desarrollar actividades culturales. Ya han plantado árboles nativos y demarcado senderos. Es una asamblea conformada por agrupaciones vecinales y ambientalistas. Para informarte, ingresá al Facebook Todos por el Yrigoyen.

En Yrigoyen y Alfonsín, Olivos, se ha instalado un alambrado que impide el libre acceso a la costa del Río de la Plata. Cuentan los memoriosos que, hasta la década del 70, a esas costas iban las familias a disfrutar del río. Pero un día, sin saber por qué, el Municipio de Vicente López cerró el acceso al lugar. En realidad, los que nunca supieron la razón, fueron los ciudadanos que se refrescaban, en el verano, en las amarronadas aguas del río; la excusa, siempre a mano, que se soltó, fue: las aguas están contaminadas. La verdad - cuyos rastros hoy se pueden observar - es que el lugar se utilizó para descarga ilegal de escombros. Cerca del alambrado, se pueden observar montañas de ese tipo de basura; incluso, fervorosos vecinos han desmarcado senderitos con baldosas rotas y ladrillos erosionados por el agua. ¿Por qué esta tarea? Una respuesta que día a día crece más: un grupo de ciudadanos trabaja para que esas 9 hectáreas, usadas antaño como basurero, se transformen en una Reserva Natural.

“Se fue rellenando, rellenando y, por otro lado, la vegetación fue creciendo, igual que en la costanera sur. Nosotros pusimos un recurso de amparo, en 2009, que está vigente, para que ya no descarguen más camiones”, explica Nacho, uno de los vecinos involucrado en esta tarea.

Entre los cascotes y basuras varias - acumuladas por las crecidas del río - fue creciendo un bosque. Allí, entre la refrescante sombra, fuimos caminando por los senderitos. “De lo feo, hicimos algo útil y lindo, limpiamos, despejamos algunas zonas, demarcamos los caminos con las piedras, hicimos plantaciones de árboles nativos”.

Subidas y hondonadas se reparten la basura que llegó al lugar por dos vías: los camiones con su carga de casas demolidas y las aguas que llevan y traen cuanta cosa imaginable existe sobre la Tierra. O sea que los encargados de la salud pública no controlan ni a los demoledores ni a los que arrojan desperdicios en nuestros cursos de agua. Tierras y aguas contaminadas; la salud pública en peligro.

 

Reserva vs. cemento

Como respuesta a estos desmanes, la conciencia ambiental ciudadana va creciendo. “Nosotros estamos comprometidos con este espacio y con otros temas. La basura, por ejemplo, no se puede seguir enterrando, hay que separarla, reciclarla y, si no lo hacemos, las generaciones que vienen, van a padecer y nos pueden hasta culpar por haber hecho estos desastres”.

Caminando por los senderitos, se llega a la costa del río. Ahí, un mundo de escombros y alambres retorcidos nos recibe; a lo lejos, veleritos, alguna lancha, más lejos aún la arboleda de las islas. Oponiéndose a este paisaje, las torres edificadas sobre avenida Libertador y aledaños.

“Las mismas personas que viven en las torres se acercaron a nosotros porque ellos también quieren estar en contacto con la Naturaleza. Por eso, el proyecto que presentamos para la reserva, estamos seguros que va a ser respaldado, cada vez, por más vecinos”.

Mientras que en el asfalto hacía 40 grados, a la orilla del río nos encontramos con una temperatura reparadora. La brisa, el agua y la inmensidad son factores que alivian los agotados cuerpos y el estrés.

“Todo esto (los escombros) fue traído acá porque hubo intendentes y funcionarios que dejaron hacer. ¿Dónde estaban los arquitectos cuando se descargaban acá estos escombros? el arquitecto que demuele una casa tiene que pagar para que lleven a un determinado lugar los escombros, entonces es más fácil (y económico) decirle al chofer 'andá ahí y le tirás unos mangos a un chango que te abre el portón'. Total, qué le importa al arquitecto si la gente se quiere bañar en el río!!!??? Él se va al Caribe”.

¿Dónde estaban los urbanistas? Y ahora, ¿dónde están? cómo es posible que no alcen su voz frente a todos los despropósitos que se llevan adelante en la ciudad de Buenos Aires y aledaños? ¿Existe una asociación de arquitectos? Si existe, lo único que hace es respaldar a las constructoras que arrasan la ciudad y, en consecuencia, la vida de los ciudadanos.

“Con sus negociados destruyen la biodiversidad, los ecosistemas. No podemos permitirlo, porque no vamos a poder vivir más en este planeta!”.

La costa del Río de La Plata ya está muy privatizada, por eso esta Reserva es necesaria. “Esto es un respiro, porque ya hay mucho cemento. Uno llega acá y se encuentra con un airecito fresco”.

La caminata por la reserva incluye el riego de los árboles que se plantaron en varias convocatorias. Surge, además, el anuncio de nuevas jornadas de plantación y reuniones abiertas para seguir construyendo poder ciudadano. Todos por el Yrigoyen!!!

 

Foto: Escombros sobre los que se fue armando la futura Reserva Yrigoyen