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Escrito por Mónica Carinchi   
Viernes, 25 de Agosto de 2017 00:41

Liberarse del uso de energía tradicional es posible. Paneles solares, calefones solares, sistemas constructivos alternativos pueden mejorar nuestras vidas. También hay sistemas de refrigeración económicos y estufas eficientes de bajo costo.

 

La factura de electricidad se ha transformado para los argentinos en un grave problema cotidiano; incluso, para nuestros vecinos de la isla, el servicio mismo es un problema ya que tiene múltiples interrupciones. Para no ser electrodependiente de Edenor, consultamos a Simón Brin, un profesor de tecnología.

“Día a día van saliendo cosas nuevas. Un estudiante de una escuela técnica o cualquier persona que haga un curso o busque información por internet, puede aprender a generar energía por distintos sistemas. Es muy simple, el tema es vencer el miedo”.

La utilización del sol es la forma más básica: “Un panel solar transforma la luz solar en energía eléctrica, a través de circuitos electrónicos llega a una batería, que puede ser de auto, se le coloca un regulador que va limitando la corriente que le llega desde el panel solar y listo”.

La energía solar está siempre presente, aun un día nublado. Un panel solar básico cuesta unos $3000, sirve “para alimentar una batería de auto que cargada a pleno, da 24 horas de luz led para el hogar, se puede cargar el celular, una compu chica, una licuadora, usar la radio”. No sirve para el secador de pelo porque necesita mucha potencia, casi la misma que una plancha.

Hay que hacer un gasto inicial de unos $15.000, pero si se tiene en cuenta que están llegando facturas de $1000, en un año se amortiza el costo porque la factura empieza a reducirse. “La batería dura muchísimos años porque el consumo es mínimo; si en un auto, con todo el esfuerzo que hace la batería, dura 4 o 5 años, en este uso hogareño puede durar el doble”.

Si bien la mayoría de las pantallas solares que se ven en los techos, son importadas, “en Argentina, hace muchos años, el Inti viene desarrollando esta tecnología”. Pantallas, calefones y hornos solares se vienen implementando en el norte del país, en programas conjuntos entre el Inta y el Inti.

Por qué motivo, entonces, no encontramos a la venta equipos de fabricación nacional? Es lo mismo que preguntarse por qué no hay motos o autos 100% nacionales. ¿Será que los argentinos somos idiotas? No, la respuesta es simple: falta decisión política. Durante el segundo gobierno de Perón, en la provincia de Córdoba comenzaron a producirse: el tractor Pampa, la moto Puma, el automóvil Justicialista, el utilitario Rastrojero.

 

Agua calentita a bajo costo

Un grupo de amigos puede reunirse un fin de semana y construir un calefón solar. “Hay mucha información en internet”, comentó Simón.

Un día gris, el agua de este calefón puede llegar a los 30°, “con lo cual se pueden lavar los platos”. Para que sirva para bañarse en todo momento del año, Simón explicó que, en general, se usa un sistema mixto: “Se coloca el calefón solar en serie con el termotanque eléctrico o a gas, entonces uno se puede bañar sin gastar tanta energía. En verano se puede utilizar sólo el calefón solar porque el agua alcanza entre 60 y 70 grados”.

Para quienes están interesados en la construcción de este tipo de calefones, el Instituto de Investigaciones y Políticas del Ambiente Construido, de la Universidad de La Plata, tiene un manual de instrucciones que puede ser solicitado. Por supuesto, un egresado de escuela técnica también puede construirlo y asesorar.

Para calefaccionar el hogar, también hay sistemas económicos: estufa rocket. “Es muy útil; cuando alcanza la temperatura necesaria, hasta quema material orgánico”. Para esta estufa no se utiliza la leña tradicional, sino ramitas; ofrece eficiencia térmica, combustión limpia, bajo consumo y calor agradable. Simón agregó: “El Inti tiene un sistema más simple que llega a quemar cualquier cosa”.

 

Refrescar el hogar

Para mantener una temperatura agradable en el interior del hogar durante el verano, también existen sistemas económicos. El más sencillo de todos es plantar enredaderas junto a las paredes ya que actúan como aislante natural.

Por otro lado, Simón mencionó un sistema de refrigeración por circulación de agua fría a través de la utilización de un cartucho de nitrógeno líquido: el agua fría circula por el sistema colocado debajo del techo interior y va enfriando el aire que baja, refrescando el ambiente.

Existen también sistemas constructivos que, por sí mismos, generan una temperatura ideal tanto en verano como en invierno: “Si uno tiene una casa convencional de ladrillos, por dentro se colocan paneles de telgopor, sobre eso una malla metálica fina y después se revoca. Así se logra que la temperatura externa no influya directamente en el interior”.

Para quienes están construyendo su casa, ya sea de ladrillos o madera, “pueden hacer paredes dobles con una cámara de aire entre sí, también se le puede colocar telgopor, se sella todo y se terminó el problema. Dentro de la casa habrá una temperatura estable entre 20 y 22 grados todo el año. No se necesitará ni refrigeración ni calefacción”.

En la isla se puede construir con adobe. “En este caso, con un espesor determinado, no es necesario usar cámara de aire, porque el adobe es térmico”. Recordamos que las primeras construcciones fueron hechas con este sistema.

El consumo de energía eléctrica es cada vez más costoso; además, la forma tradicional de generar energía produce gases de efecto invernadero y emisiones contaminantes. Buscar otras formas de generar energía para mejorar nuestra vida es posible, sólo hay que animarse.