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Liberpueblo, al servicio de las causas populares PDF Imprimir Correo
Escrito por Mónica Carinchi   
Lunes, 08 de Mayo de 2017 21:27

Acción jurídica unida a la acción social. Uno de sus referentes, el Dr. Nicolás Tauber, habló no sólo sobre el objetivo primordial de la organización, sino también sobre las reservas democráticas del pueblo argentino. Pequeñas grandes victorias del pueblo organizado y decidido. Juicio a los genocidas: inédito a nivel mundial.

 

En la década de los 90, el neoliberalismo hincó sus garras en Argentina en todos los aspectos de la vida. Allí estuvieron referentes sociales y colectivos poniéndole el cuerpo, en tanto el menemismo echaba mano a la represión de los grupos más movilizados. Fue así que surgió Liberpueblo, con dos ejes de trabajo precisos: luchar contra la criminalización de la protesta y contra la impunidad de la dictadura.

“Enfrentando la política de entrega del menemismo y, particularmente, con las causas iniciadas contra el Perro Santillán, en Jujuy, surgió esta agrupación”, explicó el Dr. Nicolás Tauber, uno de los referentes de Liberpueblo.

Para fortalecer la mirada que tiene la agrupación sobre la consecución de los juicios contra los genocidas, Tauber aclaró: “Entendemos que el ayer y el hoy son temas del hoy. La impunidad de los genocidas influye directamente sobre el presente. Para nosotros es una lucha indisoluble, no podemos entender una lucha por los derechos humanos encarcelando a los genocidas, pero reprimiendo al pueblo”. Enlazó, entonces, con la más inminente actualidad: “No hay presidente constitucional que se haya animado a decir que, en Argentina, hubo una guerra sucia. Eso lo decía videla, pero no lo dijo ni Alfonsín, ni Menem, ni de la Rúa. Es inédito que un presidente constitucional, después el 83, diga tamaña barbaridad. Esto genera un sentimiento popular de oposición al gobierno”.

Si bien esta ong defiende personas criminalizadas por cuestiones políticas, participa de las querellas por los crímenes de lesa humanidad contra la dictadura, impulsa proyectos de leyes, tiene un curso de letrados populares, no es exclusivamente un organismo de abogados - entre sus fundadores se encuentra la psiquiatra Diana Kordon-, sino de “personas de distintas profesiones que militan por convicción política y destinan tiempo, dinero y esfuerzo, obteniendo sólo la satisfacción de haber hecho aquello que consideran justo”.

 

Al servicio de las causas populares

“No creemos en la acción jurídica por fuera de la acción social”, dijo el entrevistado y dio un ejemplo: “Después del 2001, en Lugano, los vecinos armaron una asamblea donde surgió el tema de la construcción de un hospital (la zona más pobre de la ciudad de Buenos Aires, no tiene hospital). Se organizaron, juntaron 15 mil firmas, obligaron al ministro de salud de la ciudad a presentarse a una asamblea. Además de hacer esto, se contactaron con nosotros que presentamos un amparo. Pero los vecinos se siguieron movilizando, vieron al juez, hablaron con otros vecinos, hasta que se logró una sentencia favorable y hoy ya hay 2 etapas de construcción del hospital, que está establecido que se haga en 4 etapas que se van alargando porque el gobierno de la ciudad no tiene este tema como prioridad. Esta fue una acción donde lo jurídico acompañó a un movimiento vecinal que exigía una reivindicación concreta. Es decir que lo jurídico fue potenciador de esa movilización, pero nosotros no hubiéramos iniciado un juicio si no hubiera algún vecino peleando por eso”. Desde luego, los medios de desinformación masiva no informaron sobre esta pequeña gran victoria de un puñado de porteños que defiende su derecho a la salud. “Es una lucha muy desigual, pero los esfuerzos, la solidaridad, valen la pena”.

En síntesis, Liberpueblo considera que el Derecho es una herramienta al servicio de las causas populares.

 

Reservas democráticas

Nicolás Tauber subrayó que “la sociedad argentina es muy especial, tiene grandes reservas democráticas, es solidaria y muy sensible en temas de derechos humanos y libertades públicas”. Aportó un dato concreto: “No hay ninguna sociedad que haya juzgado a sus genocidas. Aún con la demora de los juicios y la poca cantidad de genocidas presos, al lado de la cantidad de genocidas que participaron, éste es un hecho inédito mundialmente. En Brasil, Chile, Paraguay, Uruguay, Bolivia, no se juzgó a nadie. Es decir que la sociedad argentina tiene un potencial democrático muy importante. Aun habiendo gente que se queja de los piquetes, cuando se producen hechos de violencia institucional, la gente sale a la calle”.

Como de salir a la calle se trata, surgió otro acontecimiento: “La población argentina no hizo el  argentinazo cuando se implantó el corralito, el 30 de noviembre de 2001. La gente empezó a salir cuando de la Rúa estableció el estado de sitio, el 19 de diciembre a la noche, ahí el pueblo, de manera inédita, salió a las calles, ganó las plazas con sus cánticos y cacerolas, por fuera de cualquier estructura partidaria u organizativa, a exigir ‘basta, no queremos estado de sitio’. Esto fue el detonante y es muy importante para advertir dónde está la fibra sensible del pueblo argentino”.

Nicolás asimismo destacó “la resistencia silenciosa que hubo durante la dictadura, lo que evitó que los desaparecidos fueran muchos más”; recordó que en Argentina, la dictadura duró menos, por ejemplo que en Chile “donde los militares se fueron por la puerta grande, imponiendo condiciones, mientras en Argentina no pudieron imponer ninguna condición”.

Reafirmando su convicción de que “Argentina tiene un potencial extra para ser un país con una salida nacional y popular”, aseguró: “Creemos que eso está. No nos desanimamos por la marcha del 1° de abril”.