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Millones de bonaerenses en peligro PDF Imprimir Correo
Escrito por Mónica Carinchi   
Lunes, 24 de Octubre de 2016 23:30

Las consecuencias de alterar la Naturaleza. Luis Bertello, Dr. en Química, advierte sobre los daños ocasionados al rellenar el valle de inundación del río Luján. La próxima inundación centenaria será peor que la ocurrida en la década del 40. Buscar modelos en Europa o Estados Unidos es un error. Intervenciones sobre una región: se deben tener en cuenta múltiples factores. Las decisiones que afectan al territorio y sus ciudadanos no pueden quedar en manos de los políticos.

 

Los bonaerenses gozamos de algunos privilegios: clima templado, agua en abundancia, lluvias moderadas. Esto se debe, en parte, a la existencia del humedal del río Luján y al Delta del Paraná. Este gran ecosistema funciona como un amortiguador de posibles situaciones desastrosas: grandes inundaciones, lluvias descontroladas, crecida del Río de la Plata, etc. Por supuesto, este ecosistema, además de estos beneficios, nos ofrece tierras riquísimas que asombraron a los que descendieron de los barcos, porque ellos, en Europa, ya habían agotado las suyas.

Este reservorio de biodiversidad está amenazado: desde hace décadas se han instalado en la zona industrias contaminantes que utilizan ríos y arroyos como un basural; la ganadería y la agricultura industrial van acumulando y extendiendo perjuicios; a partir de los noventa, grupos inmobiliarios comenzaron a cementar esta bella y pletórica región. ¿A quién se le ocurre transformar, hasta el suicidio, un paisaje? ¿A quién se le ocurre rellenar una esponja hasta hacerla perder, justamente, esa propiedad? A los autodenominados desarrolladores inmobiliarios, que en realidad, son desarrolladores de problemas.

“Con los humedales tenemos un caso serio que es la alteración de la Naturaleza. La ocupación de los humedales por los barrios privados ha tapado las salidas de los arroyos. El valle de inundación del río Luján se redujo, por lo cual ahora se inunda la ciudad de Luján, cosa que antes no pasaba. Éste es un caso evidente de que hay daño y las autoridades han consentido estas irregularidades”, expresó el Dr. en Química Luis Bertello, especialista en medio ambiente.

“Hace unos años se inundó la Basílica de Luján, antes nunca había ocurrido. ¿Por qué pasó? La justicia tiene que parar esto!”, exclamó nuestro entrevistado.

La alteración de este humedal es un problema muy serio que afecta la provincia de Buenos Aires, el sur de Entre Ríos y Santa Fe y el suroeste de Uruguay. Por este motivo organizaciones ambientalistas y vecinos, entre ellos el mismo Dr. Bertello, han iniciado acciones legales para detener este atropello.

 

De park a beach

El intento de construir una ciudad en una isla de Tigre, ubicada frente al continente, sobre el río Luján, canal Vinculación y arroyo Pacú, es uno de estos casos. Pretendieron llamarla Colony Park.

Parece ser que la historia comienza con la firma de un expediente de prefactibilidad de uso (22629/2005) firmado por Ernesto Casaretto cuando era secretario de gobierno del intendente Ubieto. Luego pasaron muchas cosas: alteración del espacio, destrucción de viviendas de isleños, lucha de muchísimas agrupaciones, audiencia pública en Tigre, judicialización del caso hasta el dictamen de la Jueza Arroyo Salgado con fecha 15/09/2016, que estableció que la alteración de los ríos, arroyos y cursos de agua, bienes de uso público, no fue consentida por el Estado, por lo cual constituye un daño agravado en los términos del art. 184, inc.5° del Código Penal. En función de esto, la Jueza resolvió procesamientos y embargos no sólo a los desarrolladores, sino también a funcionarios públicos tigrenses: Antonio Grandoni (ex Secretario de Inversión Pública), Carlos Alfredo Vittor (ex Secretario de Control Urbano y Ambiental) y Eduardo Mario Cergnul (ex Secretario de Gobierno), por encontrarlos autores del delito de abuso de autoridad y violación de los deberes del funcionario público.

“Este Delta es único en el mundo. Hay que tomar conciencia de que la Naturaleza es de una forma por algo, no se debe alterar. Nosotros tenemos la bendición que es el Delta. No lo arruinemos!”. Adherimos a las palabras del Dr. Bertello y no nos cansaremos de seguir trabajando para que se respete  no sólo el Delta sino la Naturaleza toda.

Algo llamativo es que no se tengan en cuenta las experiencias de desastres ocasionados por el hombre y su búsqueda de reparación, por ejemplo en Estados Unidos a través de la Agencia de Protección Ambiental. Por el país del norte han hecho desaparecer el Delta del Misisipi y han transformado peligrosamente las áreas de marismas, humedales, islas de barrera y zonas costeras del estado de Florida. Hoy, advirtiendo que la Naturaleza les ha dado una zona rica biológicamente - el Golfo de México - y, en consecuencia, económicamente ya que atrae gran cantidad de turismo, entre otras cosas, dicho estado está ocupado en preservar, reparar y también comprar tierras para los ciudadanos de Florida!!!

“Los norteamericanos han hecho reglamentos sobre cómo se debe ocupar el humedal. Y aquí, por ejemplo, en el expediente presentado por Remeros Beach, la palabra humedal no aparece”, informó el Dr. Bertello. Obviamente también en Argentina muchos profesionales están trabajando para preservar los humedales, por eso los desarrolladores de desastres evitan la utilización de este término en los papeles que presentaron para lograr que el Municipio de Tigre les otorgue permisos para sus obras.

 

Buscar las propias soluciones

Muchos tigrenses recuerdan aún la inundación de la década del 40; los profesionales la denominan “la inundación centenaria”. Hemos cambiado de siglo, por eso el Dr. Bertello reflexionó: “¿Cuándo se producirá la próxima? No lo sabemos, pero en todo el mundo sucede, no sólo la centenaria, también la milenaria, pero acá de esa no sabemos nada porque los blancos llegaron hace 500 años”.

Desde 1940 a la actualidad se produjeron modificaciones en todos los aspectos de la existencia, por eso hablamos de cambio climático. Actualmente, el mar tiene 20 centímetros más que en 1940. “Cuando venga la inundación centenaria, de entrada ya tiene 20 centímetros más. O sea que va a ser peor que la del 40”.

Si bien ya existen muchos estudios y recomendaciones, “muchas de las autoridades que se nombran, no saben nada. Además, los funcionarios municipales se atribuyen decisiones que no les corresponden, dan permisos para cosas que no están autorizados”.

A todas las observaciones del Dr. Bertello debemos agregar la búsqueda incesante de nuestros funcionarios por congraciarse con los países del norte; se los invita, entonces, a salones inmobiliarios, se los consulta para diseñar bicisendas o para transformar el Delta en Amsterdam.

“No podemos comparar nuestro Delta con Holanda, país que tiene su tierra 4 metros por debajo del nivel del mar. Holanda no es patrón de comparación para nada, porque no hay en el mundo otro lugar que tenga los terrenos tan bajos. Ninguna de las soluciones que encontraron los holandeses para ellos, sirven acá. Nosotros debemos elaborar nuestras propias soluciones”.

Cualquier intervención que se quiera realizar sobre una determinada región, debe tener en cuenta factores físicos, químicos, biológicos, sociales. La Naturaleza ha perdido su capacidad de reposición, por lo cual se debe establecer definitivamente el concepto de delito ambiental, porque “delito no es sólo robar o pegarle un tiro a alguien hay delitos que afectan a muchas personas al mismo tiempo”.

Temas tan delicados no deben quedar en manos de los políticos, “ahora somos los ciudadanos los que tenemos la voz, porque ya hay muchos ejemplos y muchos libros, pero evidentemente los políticos no los leen. La única solución para evitar estos problemas es que los ciudadanos reclamen por sus derechos constitucionales”. En esto está toda la Argentina.