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Ríos que matamos, ¡MATAN! PDF Imprimir Correo
Escrito por Martín Nunziata   
Lunes, 24 de Octubre de 2016 16:16

Río Reconquista: 40 años de incumplimiento, endeudamiento y contaminación

El sábado 15 de octubre llovió intensamente. Como siempre a través del Río Reconquista llegó el vómito urbano con su catarata de basura, contaminación cloacal, industrial y agrotóxica transformando el Río Luján en un cementerio de peces. Los ríos se tornaron negros y pestilentes invadiendo parte de Delta y Río de la Plata.

La indignación, la impotencia y la soledad en la observación de este crimen sin final, me impulsaron una vez más a descargar la ira, la profunda bronca que esto me genera, a escribir esta “carta abierta” a todos aquellos que se interesen, a los que no, a los indiferentes, a los que lo naturalizan, a los que nos mienten con sus promesas de saneamiento, a quienes ocultan la noticia y a los que se cansan.

Hace 40 años que vivo en el Delta y cruzo al menos 2 veces por día el Río Luján. Soy un observador de los cambios negativos que sufre el agua, que impacta en la vida subacuática y de quienes habitamos la región. Desde entonces participo en todas las instancias: denunciando, proponiendo, aportando, convocando, educando, informando, divulgando, conectando y dedicando muchas horas a gestionar. Desde la dictadura para acá, la coincidencia en la inoperancia y el incumplimiento de los decisores políticos, de los funcionarios de áreas específicas, léase, Secretarías de Políticas Ambientales y Autoridades de Aplicación, está a la vista. La realidad es mucho peor que en 1978 cuando comencé con esta tarea.

En 1984 hicimos por agua y por tierra una gran manifestación en el Río Tigre (abrazo del Río Reconquista), a la que adhirió mediante un telegrama, el entonces presidente Alfonsín.

En la década de los ’90 con el gobierno de Menem, María Julia Alsogaray prometía el saneamiento del Riachuelo en 1000 días. Duhalde iniciaba en 1996 con el UNIREC el Saneamiento del Río Reconquista con un presupuesto de casi 400 millones de dólares. Objetamos el Plan en la génesis y terminó en un desastre ecológico que amplió la superficie impactada por la contaminación nunca solucionada y desviada a través del Canal Aliviador (estropeando también la Pista Nacional de Remo) aguas arriba del Río Luján. Por la dinámica hidrológica natural esa contaminación invade diariamente los ríos del Delta como nunca antes.

El gobernador de la Provincia de Bs. As., Ruckauf, en el 2001 dio por finalizada la obra con un 94% de cumplimiento que con bombos y platillos publicaron en los medios gráficos y televisivos.

Los ingenieros Dalairac, Mariano y Corolli negaron sistemáticamente las denuncias de contaminación diciendo – igual que ahora - que la calidad de agua había mejorado. Y juntos éstos al entonces intendente Ubieto y su secretario Casaretto, armaban campañas violentas contra las movilizaciones que se producían en Tigre.

Más tarde, el gobernador Solá, también como ave de paso presentó otro Plan de Saneamiento del Río Reconquista que objetamos siempre con correcciones y propuestas pero que finalmente no llegó a nada y siguieron las denuncias de contaminación nunca atendidas.

En 2007 los entonces candidatos Scioli y Massa a gobernador e intendente respectivamente, firmaron en campaña, una carta compromiso de Saneamiento del Río Reconquista en el caso de ser electos, cosa que sí ocurrió, no así su promesa.

Ninguno de los dos era de Tigre; vivían lejos de esta realidad hasta que se mudaron para poder ser electos en la provincia y en el municipio. Tenían agua de red y ahora sus compromisos fueron cumplir con quienes financiaban las campañas. Todos los funcionarios que tuvieron responsabilidad, políticos y técnicos, hoy gozan de una abultada jubilación, incluyendo a los ingenieros hidráulicos.

El único funcionario que se comprometió con esta causa, fue el Defensor del Pueblo Mondino, que produjo un informe de 300 páginas que está en la web de la Defensoría. Se valió de la información de las Organizaciones Sociales denunciantes y de nuestros aportes. Navegó con nosotros por el Río Reconquista, catalogando la situación como un “ecocidio”.

La Prefectura Naval Argentina y su Departamento de Ecología han brillado por su ausencia en los 40 años que llevo denunciando mortandades de peces y contaminación.

Desde 2008 integro el Consejo Consultivo del Comité de Cuenca del Río Reconquista donde nuestra participación no es “vinculante”, por lo cual uno puede darse cuenta de que no les importa nada más que el argumento formal de “lo hacemos con ustedes, todos juntos” y en realidad, les interesa un comino nuestros aportes.

Desde aquella promesa de saneamiento del Río Reconquista de Scioli y del hoy candidato a Presidente, Massa, nunca más se les escuchó hablar en algún evento o discurso de la contaminación del Reconquista y de la urgencia de realizar la recuperación de la Cuenca. Ocho años de gestión, en que no cumplieron en absoluto con la promesa, dos personas que aspiran a ser presidentes de la República Argentina.

Desde hace 5 años, Mara Anselmi fue designada Directora Ejecutiva del Comité de Cuenca del Río Reconquista, (COMIREC). Le informé desde entonces sobre gestiones anteriores que terminaron en un desastre y me pareció al menos, una persona “con oreja”. Pero pasaron 5 años y hoy, después de no sé cuántas reuniones, lejos de mejorar empeoramos. Me indigna mucho la respuesta de ella ante una controversia que se planteó en la última reunión del Consejo Consultivo de Cuenca Baja, el 30 de agosto de 2016 en Vicente López. Allí una funcionaria del OPDS (Organismo Provincial de Desarrollo Sostenible) manifestó – con power point incluido - que con una “Escala de Indicadores Cromáticos” que miden la contaminación – (metodología canadiense) se observaba con color verde una mejoría en la calidad de agua del Canal Aliviador.

Yo había navegado esa zona días antes, verificando todo lo contrario. La respuesta de un correo electrónico de Mara Anselmi a la controversia, es que ellos han verificado que allí hay tortugas, anguilas y peces; prueba biológica de que allí hay vida.

Quiero evitar adjetivaciones. Es cierto que hay tortugas en el Reconquista Chico. Habría que investigar sobre adaptaciones y/o mutaciones y eventualmente muertes. Las anguilas han desaparecido en esta zona como especie, además de otros peces como la vieja del agua, el patí, surubí, y otros. Y los peces que dicen que han visto, - si los vieron - (en el río, por el color del agua no se ven los peces) es que están muriendo. Y eso explica que estando en superficie, haya cantidad de aves que con más comodidad aprovechan esta circunstancia para alimentarse. Los peces cuando el agua está en mejores condiciones por el ingreso del río de la Plata, entran en los Ríos Tigre, Reconquista Chico y Aliviador, quedando atrapados luego en la contaminación cuando el agua comienza a bajar. Ahí es cuando se los ve en superficie buscando oxígeno, produciéndose las muertes masivas que tantas veces hemos denunciado.

Tampoco sabemos dónde mueren las aves o qué pasa con ellas después de un tiempo. La contaminación no es un balazo que mata instantáneamente. Es enfermedad y muerte en el tiempo. Pero quiero – a la prueba biológica de vida que esgrime la Directora Ejecutiva del Comité de Cuenca del RR – contraponer el principio de mi carta: la mortandad masiva de peces, la cantidad de basura, la contaminación delatada por el color negro del agua y lo peor, la indiferencia de los navegantes, turistas, isleños, remeros, operadores turísticos, políticos y funcionarios.

Yo le pregunto a la Directora Ejecutiva Mara Anselmi, a los funcionarios del OPDS, a la Autoridad del Agua, a Hidráulica Provincial, a las Autoridades de Aplicación, a los intendentes, a la Gobernadora, al Presidente y a nuestros Representantes: “¿Se bañarían, lavarían sus utensilios y su ropa y consumirían agua de ese río en el que murieron peces y otras formas de vida?”.

Eso es lo que me está pasando a mí y a los habitantes del Delta que por supuesto no tenemos otra forma para la obtención de agua, pues aquí no hay red de agua potable ni un Plan de Contingencia.

Recientemente el Intendente de Tigre, Julio Zamora, expuso en el Salón Inmobiliario de Tigre de la rimbombante Expo Real State, el 26 de septiembre de 2016 en el Museo de Arte de Tigre, dirigiéndose a los desarrolladores inmobiliarios presentes en el importante evento: “Aquí se puede invertir con el dinero del blanqueo a costo cero, garantizamos obras de infraestructura, agua, cloacas, red vial y seguridad jurídica para los inversores en desarrollos inmobiliarios (seguramente de alta gama)” y agregó que “el Delta NO estaba en los planes de adjudicación para la concesión de agua potable”.

El agua de la nueva planta de potabilización de AYSA en Dique Luján (obra faraónica multimillonaria hecha con dineros de Nación, es decir, de todos) trae el agua del Río Paraná, es decir: del Delta. ¡Qué paradoja! El agua cruda sale del Delta pero no retorna al Delta. La contaminación que nosotros NO generamos SÍ nos la mandan. ¿NO LOS INDIGNA?

Acompañé a la Fundación Pro Tigre en la denuncia de contaminación y desvío del Río Reconquista por el Canal Aliviador en el año 2000, en el Juzgado Penal Federal N°2 de San Isidro a cargo del Juez Bergessio y que luego de completar 11 cuerpos con pruebas y diligencias, nunca se expidió.

Sin embargo, yo fui denunciado por denunciar. Participando en una manifestación náutica, y acusado como el “Enemigo del Pueblo” de Ibsen. Tuve que presentarme en el Juzgado N°1 de la Jueza Arroyo Salgado acusado de cortar el Río Tigre. La denuncia no prosperó porque me defendí acusando a la Justicia también de incumplimiento de los deberes de Funcionario Público, ya que nunca se habían expedido por la causa de contaminación antes mencionada.

En 2008 habíamos recurrido a la Corte Suprema de la Nación luego de agotadas todas las instancias administrativas. La Corte se declaró incompetente porque entendió que el Río Reconquista es Provincial. Se ve que los Supremos no miraron un mapa y no tomaron en cuenta que el Río Reconquista desagua en el Río Luján y éste a su vez inmediatamente en el Estuario del Río de la Plata; y que el 30% de la contaminación en la faja costera del Río de la Plata – que es donde están las tomas de agua de Palermo - se lo aporta el Río Reconquista. Todo el mundo sabe que la contaminación no reconoce jurisdicciones; la Corte Suprema parece que NO. Por lo tanto, no nos queda otra instancia.

Bueno, llegó un nuevo gobierno. Nuevas esperanzas, que aparentemente no durarán mucho. Pedido de Audiencia a la Gobernadora Vidal, no otorgada. En su lugar, Audiencia en la Plata con el Ministro de Infraestructura Cenzón. A los 20 minutos miró el reloj y pretendió irse. En concreto, nada.

Sin embargo, a pesar de nuestros aportes y críticas, siguen adelante con la misma Directora Ejecutiva y un Plan que no termina de estar claro, salvo en la financiación, que es el mismo BID, banco que financió irresponsablemente el anterior fracasado proyecto de UNIREC y que engrosó nuestra Deuda Externa Pública, el que aporta otra vez lo que ya vemos claramente como un nuevo fracaso. Pero están muy urgidos y decididos a largar con la Obra Pública a como dé lugar porque tienen que arrancar con el empleo y a tomar deuda otra vez.

Como remate de todo lo dicho, el propio Ministro de Ambiente de la Nación, el Rabino Bergman, dice que le han disminuido el presupuesto y recomienda frente a los acuciantes problemas ambientales – como los incendios forestales, por ejemplo - que recemos. Habrá seguramente que agregar dentro de los derechos ambientales consagrados en la Reforma de la Constitución de 1994, una caracterización de los “Delitos Ambientales Graves” que involucren la salud, la vida, de las especies y de la Naturaleza de las presentes y futuras generaciones homologándolos a los crímenes de Lesa Humanidad, por lo tanto imprescriptibles y no excarcelables.

Con reconocimiento, respeto, y excluyendo a quienes SÍ se involucran, ciudadanos, habitantes, mujeres, hombres políticos y funcionarios, sin embargo tengo que decir si tuviera que hacer un diagnóstico: “Estas cosas pasan por la falta de participación”. Nuestra democracia NO es participativa y desentusiasma. Cuando escriben que algo no es vinculante, ya lo están diciendo. Y no es menos cierto que los ciudadanos deberían interesarse por el futuro de la “Casa de Todos”, el “Planeta Tierra”.

Comprometer parte de su tiempo en informarse mejor; participar para decidir sobre Políticas Públicas, siendo más solidarios con lo común: los espacios y bienes comunes; con el darse cuenta de cuál es el Sentido de la Vida que no es sólo consumir, acumular patrimonio y descartar todo cuanto ya no queremos, incluidas las personas y los afectos.

Haríamos bien en mirarnos al espejo, mirar a nuestros hijos y nietos, y pensar qué mundo estamos dejando… Nada alimenta tanto el espíritu como observar a la Naturaleza. Quizás para salir de esta anomia social habría que pasar de la democracia representativa a la participativa, con revocatoria de mandatos. Esto se llama “Conciencia y Empoderamiento Social”.

Martín Nunziata

DNI: 4.618.920

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