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Olvido y oscuridad para la isla PDF Imprimir Correo
Escrito por Mónica Carinchi   
Lunes, 17 de Octubre de 2016 08:53

Un gran malestar se extiende sobre la primera sección de islas. Cortes de energía eléctrica constantes. Puentes y caminos vecinales sin mantenimiento. Reclamos que no son escuchados por los funcionarios públicos. La paciencia tiene un límite.

 

Partiendo del puerto de Tigre, pocos minutos de lancha conducen a un paisaje de belleza discreta, que entrega sus encantos a aquellos que buscan tranquilidad, armonía y sencillez.

El Delta del Paraná permite tomar contacto con plantas, con aves, con pequeños mamíferos que conviven con otros habitantes: los isleños. Muchos de ellos se han instalado en las islas hace años; otros, últimamente, decidieron que la casita de fin de semana se transformara en morada permanente. Tal el caso de Jorge, que vive en el Abra Vieja, a metros del Luján.

“Hace 28 años que tengo la casita y 7 que estoy viviendo de manera permanente. Busqué un cable a tierra, basta de ruido, de locura”.

Sin embargo, lamentablemente, su búsqueda de tranquilidad se ve alterada por la falta de cumplimiento de las obligaciones de los funcionarios municipales y de empresas privadas que hacen usufructo de los servicios públicos.

 

Nadie se hace cargo

Los isleños utilizan la energía eléctrica para calefaccionarse, para bañarse y para todo lo que un mortal la usa habitualmente. En los últimos tiempos, sufren cortes de manera constante. “La semana del viento fuerte estuvimos 4 días sin energía; a la semana siguiente, 2 días y esta semana (19 al 25/09), otra vez”, informó nuestro entrevistado, que, al igual que sus vecinos, vive haciendo reclamos a Edenor.

“En un día de lluvia, se escucha la explosión de un transformador porque le pega una rama. Esto pasa porque no hacen el mantenimiento necesario, por ejemplo podar los árboles cercanos a los cables”.

Jorge aclaró que no hay que deforestar ni sacar árboles de ninguna manera, sólo podar los más cercanos a los cables de energía eléctrica. “Obviamente esto no es una gran inversión ni para Edenor ni para el Municipio”.

Dados los inconvenientes que los cortes generan, Jorge llegó hasta una persona que trabaja en el Ministerio de Energía, quien le informó que la poda debe realizarla el Municipio. Tirón de orejas para el Municipio de Tigre! El empleado del Ministerio agregó: “No están haciendo nada (en referencia a Edenor). Estamos peor que antes”.

¡Qué cosa rara, una empresa privada presta un servicio deficiente y el gobierno nacional quiere premiarla con aumentos superlativos!

Como muchísimos argentinos, Jorge no sólo presenta sus reclamos, también pone manos a la obra: “Cuando veo que sobre el cable madre cada vez hay más ramas, entonces hago la limpieza yo”.

Allá por diciembre del 2013, con cortes de energía que afectaban a porteños y bonaerenses, el diputado Sergio Massa aseguraba que la responsabilidad del control de las empresas concesionarias es del gobierno nacional. Si los cortes en la isla continúan, ¿el intendente Zamora podrá hacer alguna gestión para solucionar el problema? ¿O en este caso el gobierno nacional no tiene injerencia? Ah, como las ramas las tiene que cortar el gobierno municipal, ¿alguien le podrá avisar al intendente?

 

Se van a caer

Otro reclamo que tienen los vecinos del Abra Vieja cercanos al Luján es la falta de mantenimiento de los puentes vecinales.

“Al puente siempre lo arreglamos entre un vecino del otro lado y yo, porque nos cansamos de hacer reclamos al Municipio. Pero ya me cansé. Con la última tormenta fuerte, cayeron cipreses y rompieron la baranda. La gente pasa y se van a caer”, señaló Jorge con sensatez.

Los vecinos están cansados; pagan impuestos municipales y provinciales, por lo tanto, cuando llaman para solicitar la reparación de un puente, el gobierno municipal debería acudir al llamado, sin embargo no es así. Este es el real estado de Tigre.

Puede ser que los funcionarios no visiten la isla, quizás se encuentren más a gusto en sus reductos citadinos, pero el concejal Fabeiro vive, justamente, sobre el Abra Vieja. ¿No habrá visto nunca el puente roto?

Existe, además, un delegado de islas. “Ahora lo cambiaron, no sé quién es. Pero al anterior, nunca lo vimos”. Con pesar, Jorge preguntaba: “Un delegado, ¿no tiene que recorrer el lugar? ¿No debería preguntarle a los vecinos cuáles son sus problemas? Todos se jactan del Delta, pero para la gente que vive todos los días ahí, nada. Ni siquiera alguien que venga a preguntar cuáles son nuestras necesidades, porque nos gustaría que alguien venga a preguntar. Nos gustaría conocer al delegado de islas”.

¿Le interesará a los funcionarios públicos y/o concejales saber qué tienen para decir los isleños? Todo indica que están más interesados en escuchar al gurú de Miami. Aun así, aquí van algunas propuestas: “Hay gente que no puede hacer la estacada, entonces el Municipio podría dar facilidades, porque la estacada es como si fuese un asfalto en el continente. También se necesita un poste de luz cada tanto, no como una calle, pero un postecito”. Ojo! No vayan a poner luces como en Cazón, porque sería muy perjudicial para la Naturaleza, sólo un postecito cada tanto.

“Al vecino hay que darle posibilidades para que mejore su propiedad”. Correctísima la observación de Jorge, para eso está el Estado, para colaborar con los vecinos que ganan dinero honradamente y, en muchos casos, no tienen capacidad para mejorar sus viviendas.

Un dato llamativo: la delegación de islas está en la estación fluvial. Seguramente pensaron: “que venga el isleño para acá”. No, señores, es al revés, el delegado debe ir para allá, instalarse en el lugar. Debe ser un isleño que conozca la zona, que esté capacitado y habilitado para tomar decisiones.

Otro dato llamativo: según dicen los lenguaraces, en el sector del Abra Vieja donde el intendente Zamora y una concejal tienen sus casas, los puentes están divinos!! ¿Será esto posible?

Lo que sí creemos, porque lo escuchamos a diario, es que los vecinos están cansados de la desfachatez y la ineficiencia, por eso, si es cierto que quieren tanto a Tigre, si quieren proteger el Delta y los humedales, entonces a legislar en beneficio de los vecinos y a trabajar como corresponde para justificar los morlacos que se llevan a fin de mes.