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Entre el esplendor y la devastación PDF Imprimir Correo
Escrito por Actualidad   
Miércoles, 05 de Octubre de 2016 03:08

Club Canottieri Italiani. Comentarios de vecinos tigrenses así como publicaciones en redes sociales han dado a conocer una inusitada propuesta de algunos dirigentes del tradicional club de la colectividad italiana. Dada la impronta de la institución, la alarma se extiende por toda la comunidad.

 

Algunos clubes de remo se han organizado alrededor de colectividades: españoles, ingleses, alemanes, italianos. Una cuestión, entonces, de prosapia - y de una cuota social bien abultada - generó espacios bastante cerrados que se fueron asfixiando irremediablemente, porque el llamado de la sangre ya no convoca y las billeteras están cada día más vacías. En síntesis, a los clubes de remo les pasa lo mismo que a cualquier club barrial: los socios son cada vez menos, por lo cual los ingresos por cuota societaria no alcanzan para afrontar los gastos.

Ante esta realidad, la comisión directiva debe poner a jugar toda su creatividad para atraer socios, para ofrecer alternativas, para conseguir algún sponsor.

Ahora bien, parece que la creatividad está escaseando, ya que últimamente la única solución que se encuentra para los clubes sin socios… es plantarles una torre o, si es posible, varias.

En un tiempo en que se proclama que la creatividad debe ser proa de nuestras acciones, por estos pagos la única solución “creativa” que se desprende de las cabecitas de los dirigentes… es construir edificios.

Quien ha elegido como deporte el remo, se supone que gusta de los espacios abiertos, del viento en la cara, de la vegetación, del sonido de la naturaleza, ¿cómo se puede, entonces, proponer la construcción de edificios sobre los espacios verdes del club Canottieri? ¿No están los socios del Canottieri orgullosos del club que tienen? ¿Por qué pretenden destruirlo?

Nos preguntamos si una comisión directiva, aún con el apoyo de los socios, tiene la suficiente autoridad como para poner en práctica una drástica transformación de un club centenario que ha pasado a ser patrimonio de la localidad de Tigre.

La propuesta de construir 3 edificios (ver recuadro) con un total de 120 departamentos, más 120 cocheras, más locales comerciales ¿no generaría un caos de tránsito aún mayor al que ya existe en esa zona?, ¿quién evalúa el impacto paisajístico que causarían esas construcciones?, ¿quién tiene en cuenta la escasa infraestructura de cloacas y energía eléctrica que hay en el lugar?, ¿quién respondería por el empeoramiento del estado ecológico del río?

Evidentemente, quienes hacen esta propuesta carecen de una mirada global sobre el territorio y, por supuesto, no tienen ninguna sensibilidad que les permita estimar el verdadero valor del Club Canottieri: historia deportiva y belleza arquitectónica. Quienes hacen esta propuesta sólo están esperando los pesos que les adelantarían los desarrolladores de desastres.


“Vivir en el club”

Así se llama el “proyecto” elevado a comisión por algunos miembros (estarían divididos, algunos por el sí, otros por el no) tomando como ejemplo el Hacoaj, Club Social de Beccar, Hindú Club y Newman Joven.

El escrito contempla la “Construcción de edificios, con el club como socio del emprendimiento, sobre los predios de las cocheras sobre Mitre, esquina con Vivanco y en calle Pizarro. Los mismos se llamarían: “Club Canottieri Italiani Edificio Canotto I, Mitre: 45 deptos. 10 para el Club”; “Club Canottieri Italiani Edificio Canotto II, Mitre y Vivanco 45 deptos. 10 para el Club”; y “Club Canottieri Italiani Edificio Canotto III, Cnel. Pizarro 30 deptos. 7 para el Club”.

“Remodelación del gimnasio MOCA con cocheras subterráneas en el mismo espacio (no tuvieron en cuenta que el club está en Tigre pareciera)”; “Estacionamientos con 120 cocheras con destino para los departamentos”; “Locales comerciales con posibles vistas hacia Mitre y Vivanco”, a definir…; “Construcción de local reubicando la casa del capataz general sita en la calle Montes de Oca”; y “Dotación de empleados administrativos, maestranza, boteros, de recepción, profesores, entrenadores, entretenedores compuesta por gente joven y confiable”, que pareciera no tenerlos hoy en día para los “emprendedores” del fatídico proyecto.

Esperamos que los socios del Canottieri se opongan a este despropósito, que toda la comunidad tigrense se movilice para impedirlo y que el Municipio de Tigre no sea cómplice de una nueva pérdida del patrimonio cultural de los ciudadanos que están asistiendo a la devastación de su ciudad que ha caído en las garras de los negociadores inmobiliarios.

Este tema al entrar en el terreno mediático, produjo que 4 miembros de Comisión Directiva renunciaran a sus cargos. El dato más importante es que, al menos dos de ellos, son los responsables del cuestionado proyecto.