Inicio Historia Vocación de periodista: Enrique Chiari y “El Comercio”
Vocación de periodista: Enrique Chiari y “El Comercio” PDF Imprimir Correo
Escrito por Maribel Carrasco   
Martes, 09 de Febrero de 2016 16:43

Historia del Partido de Tigre – Parte XCVI

Luego de haber pasado por diversas actividades comerciales, Enrique Chiari retoma el trabajo en una imprenta y allí se vincula con personalidades y publicaciones de la época hasta que decide fundar “El Comercio”, un periódico de Tigre con tirada semanal. Su salida fue el 10 de agosto de 1936. En su editorial decía: “… al salir a la calle en aras de lo que sentimos, lo hacemos con el sólo fin de hacer algo en el pueblo que nacimos y vivimos”.

 

Enrique Chiari nació en San  Fernando, en la calle 11 de Septiembre al 64 (hoy Av. Pres. Tte. Gral. Juan Domingo Perón). Su padre, Virgilio, había llegado de Italia en 1886 y su madre, llamada Eloísa Covlin era oriunda de estas pampas. Sus padres se casaron en 1904, en Tigre, y a los pocos años se fueron a vivir a una casa ubicada sobre la avenida Cazón. La casa que se fue remodelando con el paso de los años todavía sigue estando en pie.

Enrique fue el tercer hijo de los cuatro que tuvo el matrimonio - los otros fueron Pedro, Dora y Virgilio - y estudió en la Escuela N°1, que fue fundada por Domingo F. Sarmiento en 1861 y que todavía está sobre la Avenida Rocha.

El colegio estaba a pocas cuadras de su casa y por aquel entonces, la avenida Cazón tenía pocos negocios, casi todos atendidos por inmigrantes. Frente a la casa de los Chiari había una fábrica de fósforos, una herrería y un depósito de forrajes. En 1909, tanto Cazón como Rocha fueron empedradas, se colocaron adoquines sobre un piso de arena oriental y la fisonomía del barrio cambió.

Cuando Enrique tenía 15 años fue enviado a vivir a La Boca, a la casa de la familia de Diez Dino Bocacci y Emma Simonini en donde permaneció durante seis años. La familia Bocacci tenía un buen pasar económico, y Enrique que era tratado como un hijo más, tuvo la oportunidad de frecuentar los teatros de la época y de asistir a la ópera italiana. La familia Bocacci tenía una camisería y venta de sombreros para hombres. Allí Enrique incursionó por primera vez en la actividad comercial.

Cuando tenía 20 años regresó a Tigre y puso un almacén en el Mercado Carabelli de San Fernando. En 1922 deja el comercio y se va a trabajar a una imprenta que era propiedad del señor Arderius. Allí se imprimía el diario La Razón y comienza por entonces su tarea de comisionista para trabajos de imprenta.

Más tarde, Enrique compra una “Minerva” manual, la ubica en un local de la calle 11 de Septiembre al 200, en San Fernando, y se inicia como editor, pero la actividad no prosperó. Las pérdidas eran más importantes que las ganancias y tuvo que cerrar en el año 1924.

Enrique siguió buscando alternativas y consiguió una representación para vender almanaques, un rubro que tenía mucha importancia en el pasado. Los mejores, se decía, eran los importados de Alemania que siguieron teniendo vigencia hasta comienzos del siglo XX. Pero tampoco le fue bien a Chiari en esta tarea. Vendía los almanaques en el interior del país, y en San Juan se incendia el hotel en el que se hospedaba y se le queman los almanaques que llevaba. Vuelve a Tigre y conoce a Alicia María Kushel con quien se casó y tuvo seis hijos. Una buena.

En la casa de la familia Guarino, en Tigre, Enrique empieza a realizar trabajos de impresión en una modesta imprenta. Allí tuvo la oportunidad de conocer a muchas personalidades destacadas del pueblo como “el Poeta del Delta”, Leopoldo Murcho, los vecinos Verminio Serveto y Francisco Pracánico, entre otros, y comienza a realizar impresiones para “La voz de San Fernando”. También escribía notas críticas de política y sociedad para “La Razón de San Fernando”. En ese contexto, aparecieron un grupo de personas que tenían la intención de publicar un periódico para expresar sus ideas políticas y así fue que Enrique decide fundar “El Comercio” en el que inicialmente transcribía artículos y redacciones de otros diarios.

Continúa en el próximo número.

 

Fuente:

- Torrielli, Edel, “Historias Tigrenses”, Municipalidad de Tigre, Buenos Aires, 2001.