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La tierra no pertenece a las empresas privadas PDF Imprimir Correo
Escrito por Actualidad   
Miércoles, 30 de Diciembre de 2015 15:23

Cumbre del Cambio Climático. Delegaciones de 195 países y representantes de empresas transnacionales deberán acordar un protocolo vinculante que priorice la vida sobre los negocios. Evo Morales fue claro: el sistema capitalista atenta contra la vida. Rafael Correa planteó la necesidad de crear una Corte Penal Internacional de Justicia Ambiental. En el mundo entero hubo marchas de la sociedad civil exigiendo energías limpias ya!

 

La COP 21 es la Cumbre del Cambio Climático, realizada en París entre el 30 de noviembre y el 12 de diciembre. Además de asistir mandatarios y/o representantes de todos los países del mundo (por Argentina, ¿quién asistió?) están presentes empresas transnacionales, causantes de los desastres ambientales.

El objetivo fundamental es mantener el aumento de la temperatura por debajo de los 2°C; para esto, es necesario reducir los gases de efecto invernadero generados por la combustión de combustibles fósiles, la deforestación, la fermentación de residuos orgánicos; la producción y uso de agroquímicos, refrigerantes, gases para la obtención de minerales, etc. Es decir que la forma de vida desarrollada a partir de la era industrial es un atentado contra la vida.

Es necesario desacelerar los procesos de industrialización; utilizar energías limpias; detener definitivamente la deforestación, la extracción de petróleo y de minerales; reducir el uso de los automóviles; abandonar el uso de agroquímicos; disminuir el consumo de carnes, etc.

Si esto no se logra en un tiempo prudencial, aumentarán: las sequías, las tormentas, el derretimiento de los glaciares, el nivel de los océanos, la extinción de especies animales y vegetales, la alteración de los ecosistemas, las hambrunas y, por lo tanto, el malestar social.

Es necesario un acuerdo vinculante para establecer medidas legales que realmente se apliquen contra aquellos países y empresas que atenten contra la vida del planeta. Se debe sancionar a todos aquellos que conviertan el cuidado del ambiente en un negocio. La creación de una Corte Penal de Justicia Ambiental fue propuesta por el presidente de Ecuador, Rafael Correa.

En su discurso, Evo Morales sostuvo: “La madre tierra está acercándose peligrosamente al crepúsculo de su ciclo vital, cuya causa estructural y responsabilidad corresponde al sistema capitalista. Este sistema ha desencadenado a gran velocidad una fuerza arrolladora y destructiva en nombre de la libertad de mercado y de la libre competencia. Si continuamos en el camino trazado por el capitalismo, estamos condenados a desaparecer”.

Mientras los mandatarios, empresarios y multimillonarios discuten a puertas cerradas, en las calles del mundo la sociedad civil se expresa: Energías Limpias Ya!!! dicen los carteles de miles de mujeres y hombres, viejos y jóvenes que sólo pretenden vivir felizmente, sabiendo que este mundo nos pertenece a todos, no sólo a los animales de dos patas.

En 1855, el jefe Seattle de la tribu Suwamish de los territorios del noroeste de los Estados Unidos le envió una carta al presidente de aquél país que pretendía comprar las tierras de este pueblo originario. La carta termina así: “…no comprendemos lo que será cuando los búfalos hayan sido exterminados, cuando los caballos salvajes hayan sido domados, cuando los recónditos rincones de los bosques exhalen el olor a muchos hombres y cuando la vista hacia las verdes colinas esté cerrada por un enjambre de alambres parlantes. ¿Dónde está el espeso bosque? Desapareció. ¿Dónde está el águila? Desapareció. Así termina la vida y comienza el sobrevivir…”.