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Escrito por Mónica Carinchi   
Domingo, 12 de Julio de 2015 00:44

D’accord Lisse acrobacia aérea en dúo. Bailarines y acróbatas, nuestros vecinos Ana Hepner y Marian Fredes representaron al país en la gala del 65 aniversario de la escuela de circo más antigua de Europa, Imre Baross Arts School. En un número de cuerda que amalgama destreza técnica y poética, los artistas del aire danzan al compás de Viejo Ciego, un tango de Homero Manzi, en versión de Roberto Goyeneche.


“Yo estaba entrenando cuerda, un típico aparato de circo, viejo y a la vez nuevo, porque desde hace unos años, está reviviendo. A Ana le interesó porque es distinto a la tela y al trapecio que se están viendo desde hace mucho. Entonces empezamos a entrenar”. Así relató Marian Fredes su encuentro con Ana Hepner y lo que sería la conformación del Dúo Aéreo en Cuerda D’accord Lisse.

“Casi al instante de conocernos, nos dimos cuenta de que teníamos una visión estética muy parecida de lo que queríamos hacer con el circo, ligada a la danza, la prolijidad, las sutilezas, la musicalidad”, continuó el acróbata.

Les llevó un año armar el número con que estuvieron representando al país en festivales internacionales – Circuba - y, en el mes de marzo, en la gala por los 65 años de la escuela de circo más antigua de Europa, la Imre Baross Arts School. “Fue maravilloso estar ahí, con gente de todas partes del mundo. Es emocionante representar al país, llevando un tango y la bandera argentina”, dijo Ana.

El número dura 6 minutos, está armado sobre el tango Viejo Ciego al que le integraron una parte de La Cumparsita. “Es un tango histórico, pero en una versión moderna”, aclaró Ana. Mientras Marian está amarrado a la cuerda, Ana se va tomando de sus brazos, piernas y torso, bailando en el aire y va surgiendo, como dice el tango, “en las almas simples un poco de emoción”.

En un circo, que no es una carpa, sino “un edificio que tiene la calidad de un teatro Colón, con butacas, aparatos de iluminación impresionantes, mucha técnica”, hicieron el dúo aéreo en cuerda y aclamaron todos los presentes.

“En disciplinas aéreas, la Argentina está a un nivel altísimo. Los europeos tienen más fuerza en disciplinas más tradicionales, pero en nivel creativo, investigativo y técnico, Argentina está en un nivel muy alto, incluso con más formación que en Europa”, comentó Ana. Pero poco saben de nosotros: “La gente no sabe dónde está Argentina, sólo conocen a Messi y Maradona y los más jóvenes ni siquiera a Maradona. Y menos saben que acá hay una movida de circo, por eso fue interesante mostrar lo que hacemos”, agregó Marian.

No sólo hicieron la función de gala, sino 6 más: “Ellos planifican muchas funciones, incluso hay que actuar dos veces por día y es mucho para este tipo de número, porque todo el cuerpo está en su máximo uso. Si uno trabaja responsablemente, hay que entrar en calor, hacer el número, después elongar para volver a la calma, o sea que no son sólo 5 minutos, para el intérprete son 3 horas de trabajo”, relató Ana.

La experiencia de Hungría les dejó en claro que “aquí hay muchísimo nivel, grandes talentos, un nivel supercompetitivo, pero se entrena de manera desorganizada”.


Circo contemporáneo

El circo argentino, de fines del siglo 19 y principios del 20, tuvo gran popularidad. Las entradas eran muy económicas, por eso todos podían ir; también concurrían personajes políticos y la aristocracia, para quienes había palcos especiales. La cultura del ocio y el entretenimiento fue cambiando y la costumbre de ir al circo también, por lo cual las compañías fueron desapareciendo.

“Hay algunas familias que continúan con sus carpas, pero es tristísimo. Todo se fue corrompiendo cuando comenzaron con la venta de cosas adentro del circo, dejaron de entrenar y empezó a arruinarse todo lo artístico. Ahora están en una etapa de copia, de baja calidad, de los circos internacionales, como el Circo du Soleil, que también es malo”, señaló Ana. En este circo tradicional, los números están escindidos entre sí y se usa el riesgo o la destreza por sí mismos. Pero, hace ya unos 15 años, ha surgido el circo contemporáneo, en el cual Ana y Marian se formaron y del cual, a su vez, son formadores.

“El circo contemporáneo tiene una búsqueda artística, poética, tiene características más parecidas a la danza contemporánea, pero usando disciplinas del circo tradicional, por eso todos los artistas de circo actuales, estudiamos danza”, apuntó Marian.

En Budapest no se encontraron con este circo contemporáneo, sino con un circo tradicional, “con mucho nivel” al que concurre un público masivo que aún disfruta en sus butacas.

Comparando, Ana observó: “Aquí tenemos grandes talentos, pero se entrena de manera desorganizada. Además nuestros recursos son otros, pocos los aportes que hace el Estado. En Europa hay muchas escuelas subsidiadas por el Estado y alumnos subsidiados, como cualquier deportista o estudiante y esto permite que la gente entrene con tranquilidad. Tanto en Cuba como en Budapest pudimos darnos cuenta que acá, la gente que trabaja seriamente, supera en resultados lo que pasa en Europa”. Obviamente, Ana y Marian son el ejemplo; al entrenamiento riguroso, hay que sumar el empeño de Ana por profesionalizar cada más esta actividad y su granito de arena lo pone desde su escuela Circo de las Artes: “Estamos tratando de convertir la escuela en instituto universitario”.

A fines de mayo, la escuela cambió su formato para convertirse en teatro: habrá una varieté en la que se podrá ver el número de Ana y Marian. Para quienes no lo vieron aún, es la oportunidad y el que quiera repetir la experiencia, puede estar seguro de que no verá exactamente lo mismo, pues siempre están sumando alguna destreza técnica. Para estar al tanto de la fecha, ingresá a facebook.com/daccordlisse y después alzá la cabeza y abrí bien los ojos, D’Accord Lisse inicia su función!!!