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Este año estarán presentes Guillermo Roux y Miguel D’Arienzo PDF Imprimir Correo
Escrito por Mónica Carinchi   
Domingo, 24 de Mayo de 2015 23:13

Quadro Arte Contemporáneo. Los vecinos de zona norte ya tienen su galería de arte en Av. Libertador 14.354. Con una propuesta basada en la figuración y el color, Federico Gonz, director de Quadro, armó un staff de artistas jóvenes que “dejarán huella”. Inició el año Claudia Ferrari y, a partir del 9 de abril, se puede apreciar la obra de Julieta Barderi.

 

No es común que alguien que pone un taller de marcos, luego abra una galería de arte; tampoco es común que un adolescente vaya al colegio industrial y paralelamente se inicie en Bellas Artes, ni que a los 14 años se apasione por el tango y a los 18 abandone su ciudad natal – Resistencia – para radicarse en Buenos Aires, ciudad de la cual se enamoró a través del cine. Así es Federico Gonz, un hombre nada común, sensible, buen anfitrión, cultivador de la amistad. Por esto, cuando les dijo a los artistas, que ya conocía por su trabajo de enmarcador, que abriría una galería de arte, todos se alegraron.

“Al conocer el lugar, se quedaron asombrados. Todos accedieron a exponer”. Claro, Quadro es una galería que se destaca por su amplitud, por sus altos techos, por su luz perfecta, por la disposición de sus espacios que permiten generar microclimas.

“Originalmente era un depósito de autos. El frente tenía rejas y una puerta de chapa”, cuenta Federico. Ahora, el frente es un gran espacio vidriado que permite a los paseantes observar el interior. “Mucha gente se detiene, entra; otros no, pero igual estoy seguro que ya algo les pasó”, dice Federico, que es de esas personas que están seguras de que el arte cambia la vida de la gente.

 

Conocimiento y pasión

Con la compañía de un riquísimo café y una suave música, tan sugerente como las pinturas de Claudia Ferrari, el director de Quadro se dispuso a la charla.

Aunque no tenía entre sus planes convertirse en galerista, Federico fue construyendo ese rol con la obsesividad que lo caracteriza. “No sólo es armar un staff, con artistas nuevos y otros que ya están en camino. Hay que pensar quién expone, cuánto tiempo, cómo. Sé que a los artistas no les gusta que les pidan que se busquen sus esponsor, por eso acá todo lo hago yo, a ellos les pido que pinten para armar la muestra. Los artistas necesitan vender y el galerista se encarga de la promoción, es así que este año voy a las ferias de arte más importantes de América Latina: Arte Bo (Bogotá, Colombia); la de Sau Pablo (Brasil); Arte Lima (Perú) y Arte BA. La función de promoción es muy importante”.

Para promover y vender una obra, obviamente, primero le tiene que gustar al galerista. “Si entra un cliente que no conoce a un determinado artista, la única orientación que tiene, soy yo”.

Si bien el hilo conductor de los artistas previstos para este año es la figuración y el color, Federico aclara que no puede cerrarse en esto, pues “una galería debe mostrar las distintas formas del arte, entonces, no se puede eludir, por ejemplo, el arte geométrico”.

La segunda muestra del año está a cargo de Julieta Barderi, que inaugura el 9 de abril. “Esta es su primera muestra en una galería. En el 2014 sacó 5 premios”.

Acorde con la consigna de mostrar las distintas posibilidades del arte, en mayo estará el ilustrador Istvansch. “Hace personajes inventados por él y paisajes, todo con papel y mucho color. Para la muestra está armando figuras gigantes”. A prepararse, entonces, porque en mayo, Quadro tendrá la vivificante presencia de los niños!

La geometría llega en junio con Mariana Villafañe. “Fue alumna de Pablo Siquier. Mariana expone muchísimo afuera”.

En julio vuelve la figuración con Diego Bastos. “Estuvo en las galerías más importantes. Trabaja mucho la figura femenina”. En este caso, a la figuración se une algo surreal.

Paula Otegui llega en agosto. “Su obra tiene mucho color o blanco y negro absolutos. Ya logró muchos premios”.

Septiembre se viste de gala con Guillermo Roux. “Por primera vez expone en San Isidro. El Municipio lo va a declarar ciudadano ilustre; la Academia de Ciencias y Arte también lo va a homenajear. Va a mostrar trabajos que nunca mostró, como una especie de retrospectiva, y también obra que está pintando ahora”.

La fiesta del color y la poesía se hace presente en octubre con las instalaciones de Miguel D’Arienzo. “Ha expuesto en los mejores lugares del mundo”.

Por último, en noviembre expondrá Julio Fierro. “Es arquitecto, pero ahora se dedica plenamente a la pintura. Hace dos años ganó un Premio Nacional”.

Federico asegura que los artistas que pasen por Quadro “van a dejar una huella”; también afirma que los vecinos de Martínez y San Isidro están felices porque “invitan a tomar el té a alguien a sus casas y después vienen a la galería”. Inmediatamente agrega: “yo estoy feliz”, lo cual es muy notorio, porque es de esas personas que no pueden ocultar sus emociones. Por eso Quadro Arte Contemporáneo es un lugar donde se sentirán cómodos los señores formales y también los vecinos de ojota.

 

Claudia Ferrari

Gran parte de su carrera la hizo en Estados Unidos, de hecho sigue trabajando con los materiales que usaba allí. Desde hace 2 años no se presenta en Argentina, así que iniciar el 2015 con Claudia Ferrari posiciona a Quadro en un lugar destacado.

“Su obra está entre la figuración y lo abstracto, cada cuadro es como un mundo interno y eso lo da, justamente, esa mezcla. Si las obras fueran totalmente figurativas, uno las mira, las lee y ya está, se pasa a otra”, explica Federico.

Claudia trabaja con la verticalidad y en la mayoría de los cuadros es posible encontrar árboles, aunque, en algunos, esa figura se disipa, entrando en el reino de la abstracción. Algunos cuadros son muy amables; otros, muy fuertes. “Esto es lo que busca el artista cuando arma la muestra, ya sea con las mismas obras o con el montaje. La idea es que el público haga un recorrido y se vaya de otra manera; en el medio se van generando cosas, puede haber cuadros que nos gusten, otros muy fuertes, otros, incluso, que nos desagraden”.

En todos los cuadros se puede encontrar naturaleza, árboles, bosque, quizás, agua. Pero, en un espacio íntimo de la galería, en dos pequeñas obras, en medio del bosque aparecen sillas. “Se titulan La Espera. Están en un lugar más resguardado. Es un sector que a la gente le gusta recorrer y a los artistas les gusta armar algo especial allí. Si hubiésemos puesto La Espera en una pared fuera de ese espacio, no causaría el mismo efecto. Ahí uno se detiene y se puede armar una historia”.

Si, además, en esos cuadros, el observador ve algo así como letras orientales, no se equivoca: los inicios de Claudia están relacionados con el arte japonés. “Por esa influencia, Claudia está siempre con el blanco y el negro. Además tiene la intención de que parezca una acuarela y es muy difícil, porque ella usa un material que no absorbe y en lugar de tinta, usa esmalte sintético. Así que es muy difícil lo que hace”.

Se nota que Federico está gustoso de dar todos los detalles que uno pida y, aún, más. Cuando habla de arte está en su salsa, en consecuencia pasar por su galería no sólo es la posibilidad de ver el mejor arte del momento, también es la posibilidad de entablar una conversación con alguien que puede guiar en el recorrido visual y, muy importante, siempre está descontracturado.

 

Foto: Federico Gonz en su galería durante la muestra de Claudia Ferrari