Inicio Cultura Ganar territorio sin acaparar
Ganar territorio sin acaparar PDF Imprimir Correo
Escrito por Mónica Carinchi   
Sábado, 25 de Febrero de 2012 02:30

El go, un juego milenario que desarrolla la toma de decisiones. Un juego de mesa con pocas reglas y mucha estrategia. En la Asociación Argentina de Go, además de torneos nacionales e internacionales, realizan actividades de divulgación; siempre hay alguien dispuesto a enseñar a los principiantes.

 

Parece ser que, hace más de 3000 años, el emperador chino Yao, preocupado por la concentración y el equilibrio de su hijo, inventó un juego de mesa llamado go. Como el muchacho era duro de entendederas, las reglas son pocas y muy simples y, como había que entrenarlo para gobernar el país, lo básico del juego es el despliegue estratégico.

Con el tiempo, en ese aristocrático mundo oriental, el go fue considerado una de las 4 artes tradicionales, junto con la caligrafía, la pintura y la música.

Ya en nuestra época, instalado en el mundo occidental, hombres y mujeres lo aprenden, a diferencia del hijo del emperador, para pasar un rato ameno entre amigos.

 

Pocas reglas y mucha libertad

La palabra “go” significa “conversación manual” ya que, metafóricamente, cada jugador va colocando sus piezas como palabras en un debate.

El go se juega en un tablero de 19x19. Las piedras (fichas) se colocan en la intersección de las líneas; una vez que se colocan, no se mueven.

“Es un juego que tiene una gran economía de recursos en cuanto a sus reglas y un gran potencial de desarrollo”, comentó David Pollitzer, integrante de la Asociación Argentina de Go. “Las reglas son las mínimas e indispensables y todo lo demás es libertad, por lo tanto el desarrollo del partido surge de la lógica de los jugadores”.

Para entender un poco más, se lo compara con el ajedrez: “En ese juego, el objetivo concreto es matar al rey. En el go, por empezar, el objetivo no está en un punto determinado, va variando a lo largo del desarrollo del juego. Por otro lado, para ganar, además de tener puntos propios, también hay que dejar que el otro los tenga. Uno tiene que tener un poco más que el otro”, explicó Luciano Salerno, otro integrante de la Asociación. Es decir que este juego no es para acaparadores.

“El objetivo no es que el otro no tenga puntos, sino que uno tenga un punto más que el otro. Si se intenta ganar por goleada, uno se sobreextiende de manera artificial y queda expuesto. Por esto, el equilibrio”, aclaró Luciano.

Dada esa “conversación” que entablan los jugadores, David sostuvo que “al mirar el tablero, la posición de las piezas negras y blancas ya comunica mucho sobre lo que está sucediendo. No es un acertijo un tablero de go, es una expresión muy comunicativa de lo que sucede”.

En cuanto a la duración de una partida, Luciano detalló: “A nivel amateur, se pueden jugar partidas de 10 minutos o de horas. A nivel profesional, duran 8 o 9 horas”.

Según se dice, jugar al go desarrolla la sensibilidad estética, el pensamiento lógico, la creatividad. Y Luciano aseguró: “Jugar al go es algo bueno para la vida porque ayuda a tomar decisiones”.

 

Una regla ecológica

En la década del 70, en Argentina, los ingenieros tomaron la vanguardia en la difusión del go: fue Hilario Fernández Long quien introdujo el juego al país y lo divulgó entre universitarios de las ciencias duras. En la actualidad, “juegan muchos artistas, gente de computación, políticos”, dijo Luciano, que tiene su corazón puesto en el cine.

El campeón argentino de go es Fernando Aguilar - sobrino de Fernández Long. “Es el mejor jugador de América. Su participación en el mundial de Japón es tan destacada que garantiza la presencia anual de Argentina”, contó David, quien, además, destacó una norma de la Asociación Argentina de Go: “Todos los años va al mundial un jugador distinto representando al país. La Asociación tiene una regla de rotación por la cual no puede ir dos veces seguida la misma persona. Así se permite a distintos jugadores tener la experiencia. Es una regla ecológica de crecimiento de los jugadores”. Sabia medida… que deberían copiar muchas instituciones.

Si bien el go nació en China, “el dominio lo tenía Japón hasta hace unos 10 años y ahora pasó a China y Corea, que creó la Copa Primer Ministro de Corea”, informó Luciano.

Localmente, la Asociación realiza cursos, torneos y congresos. El 1er. Congreso fue en el año 2006; en el 2008, una de las sedes fue el MAT, donde se pudo ver al maestro Enda Hideki (9no.dan) y a Fernando Aguilar (7mo. dan). “Para principiantes, hay cursos de manera continua. También pueden venir al club y siempre habrá alguien dispuesto a enseñar. Es probable que este año tengamos torneo de verano”, anticipó Luciano que recomendó visitar la página para estar actualizados (www.go.org.ar).