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Una capacitación para conocer y cuidar la Reserva de Biosfera PDF Imprimir Correo
Escrito por Mónica Carinchi   
Viernes, 29 de Junio de 2018 10:00

Día Mundial del Ambiente. Si bien la India fue sede del evento auspiciado por Naciones Unidas, en todas las grandes ciudades se recordó lo contaminado que está el planeta. En San Fernando, el Municipio organizó una capacitación para sus funcionarios y público en general sobre la Reserva de Biosfera.

 

El 5 de junio se celebra el Día Mundial del Ambiente. Este año, la sede internacional fue India, uno de los países más contaminados del mundo. El lema que reunió a funcionarios y representantes de industrias es la necesidad de reducir el uso de plásticos que están afectando gravemente los ecosistemas marinos.

En el marco de este día, también el Municipio de San Fernando realizó una actividad, en este caso una capacitación sobre la Reserva de Biosfera Delta del Paraná.

La presentación de la actividad estuvo a cargo de Gabriel Tato, Director del Área de Recursos Naturales, quien expresó que “mientras algunos países implementan políticas de retroceso en cuestiones ambientales, a los ciudadanos de a pie nos queda hacer pequeñas acciones que nos lleven a un cambio de paradigma”, agregando, entonces, que son los ciudadanos comunes y los pequeños municipios quienes impulsan políticas de cuidado del ambiente. En este sentido, la Secretaria de Salud Pública, Alicia Aparicio, anunció la creación de una reserva urbana natural de casi una hectárea donde se va a recrear el paisaje deltaico.

La Reserva de Biosfera cumple con los criterios del Programa El Hombre y la Biosfera, de Unesco: conservación ambiental, desarrollo sostenible y apoyo logístico a la investigación.

“En el nuevo paradigma que propone Unesco, se impulsa la integración armónica de las poblaciones con la naturaleza. En nuestra Reserva hay poblaciones estables que son 4ta. generación de isleños. Trabajamos con ellos para que entiendan que pueden vivir de la isla y al mismo tiempo protegerla. Es gratificante ver que un joven, en lugar de espantar con una piedra a una garza, ahora está en una lancha con un binocular”, comentó Mariano Tortorelli, jefe de guardaparques.

 

Riquezas de reserva

El humedal es un ecosistema que posee una gran biodiversidad y presta muchísimos servicios ecosistémicos, fundamentales para el bienestar humano. A pesar de esto, su destrucción es constante. El 90% de los humedales de la provincia de Buenos Aires han sido rellenados o modificados. Lamentablemente son en extremo frágiles, por lo tanto una vez que se alteran, no hay vuelta atrás. “Cuando se pierde un humedal, se pierde un recurso genético valiosísimo”, dijo Mariano.

Reservorio natural de agua dulce, en tiempos de sequía, provee agua; en época de lluvia, absorbe el excedente. Si en el espacio de la esponja natural que es el humedal, se coloca cemento, entonces ya no podrá cumplir con su función de absorción, por este motivo se inundó escandalosamente la ciudad de Luján hace unos pocos años.

El Municipio de San Fernando hace controles de agua una vez al año en 18 puntos de la Reserva de Biosfera. El guardaparque informó que no se han encontrado casos graves de contaminación; por otro lado comentó: “En el censo que venimos haciendo hace 2 años, preguntamos si toman agua de río o comprada. La mayoría dice ‘cómo no voy a tomar agua de río si yo la cuido’. Es raro que la gente tire basura al río, eso pasa en la zona de Tigre con los turistas”. El mayor problema, se dijo, es la utilización de agroquímicos que llegan finalmente al río Paraná.

El delta está en constante crecimiento, ya que recibe una carga de limos que arrastra el Paraná desde el Amazonas. Es por esto que la tierra es muy fértil. La flora que allí crece está adaptada al agua. Hay más de 1000 especies de plantas. Desde la época de la colonia se ha explotado de manera descontrolada, por lo cual prácticamente ha desaparecido el monte blanco, formación típica del lugar. “En general las especies de este monte típico son maderables y fueron utilizadas como carbón”. Después siguió la plantación de especies foráneas, como el álamo, que se utiliza para hacer pasta de papel. Desde hace 15 años, el Inta viene investigando con clones de sauce criollo. “Por su elasticidad, su blancura y post procesado, el sauce es mejor. Por esto Papel Prensa, Alto Paraná y Arauco lo prefieren. Si bien el sauce también es exótico, existe el sauce criollo que es la base genética de todos los sauces productivos. Además, el sauce crece más rápido que el álamo, se puede cortar a los 8 años. Y tiene una relación biológica con el medio, por ejemplo el sauce yaguareté da un manojo de flores amarillas que es muy bueno para la apicultura”.

En cuanto a los animales, el rey del humedal deltaico es el ciervo de los pantanos. Este es un animal protegido por ley; está en peligro de extinción, pero aparentemente, el trabajo que se viene realizando desde hace algunos años está dando sus frutos.

“Uno de los mayores logros de esta administración fue captar al isleño para que trabaje con nosotros. Juan Herrera trabajó toda la vida en el campo y ahora es guardaparque. Antes cazaba y hoy protege al ciervo, ejemplo de que el cambio isleño es posible. Queremos capacitar a los isleños que estén interesados como guías baqueanos así ellos mismos pueden impulsar la conservación privada”.

Un pajarito hermoso que vive en la Reserva es el federal, que está en peligro de extinción por la caza ilegal. Es muy importante entender que, si no hay compradores, no hay cazadores. Vender y comprar animales silvestres es un delito.

Mantener la población isleña es tan importante como cuidar la naturaleza. Para evitar el despoblamiento es necesario apoyar la producción sustentable, uno de los objetivos de la Reserva de Biosfera. “Los problemas ambientales son sociales. Si se solucionan los problemas de acceso al trabajo, a la energía, a la vivienda digna, se resuelven también los problemas ambientales”, advirtió Mariano.

Tenemos los recursos naturales suficientes para resolver nuestros problemas y, porque tenemos esos recursos, los ojos de las potencias mundiales están puestos en nuestro país. En muchas ciudades argentinas, este 5 de junio hubo manifestaciones denunciando los desastres ambientales generados por las transnacionales. Desde hace siglos, nuestras riquezas subsidian el despilfarro de los habitantes de los “países desarrollados” y a nosotros nos quedan miles de enfermos de cáncer, tierras devastadas y aguas contaminadas. ¿Hasta cuándo?