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Los Militello, una familia de buena madera PDF Imprimir Correo
Escrito por Ignacio Messina para Cosas de Barrio   
Martes, 26 de Junio de 2018 23:20

Tres generaciones de carpinteros le dieron vida a la fábrica de sillones más importante de Mataderos.

 

Catania es un antiguo puerto de la costa este de Sicilia, cerca del monte y el volcán Etna, que aún hoy permanece activo. Su casco histórico está coronado por una amplia plaza central, la Piazza del Duomo, la extravagante Fontana dell´Elefante y la bella Catedral de Catania, finamente decorada.

En esa tierra nació Silvestre Militello, el inquieto personaje de esta nota que, con apenas 22 años (en 1952, bajo la segunda presidencia de Perón) arribó a la Argentina desde su Italia natal. Pero no vino solo, lo hizo junto a María Ruberto, el amor de su vida, con quien se había casado apenas unos meses antes.

Carpintero de profesión, Silvestre desempeñó su arte en distintas fábricas, tratando de ganarse el pan que le permitiera subsistir con su esposa en esta nueva tierra. Para eso, solía viajar cada día en bicicleta desde Flores hasta Chacarita, con la intención de ahorrarse las monedas del pasaje. Así logró, al cabo de unos años, comprar la propiedad donde se afincó definitivamente, para hacer de Buenos Aires su lugar en el mundo.

Fruto de ese amor llegaron sus tres hijos: José (que partió hace unos años), Gabriel y Andrea, todos de nacionalidad argentina, la bandera que Silvestre eligió para cobijar a su familia.

Luego de trabajar como empleado en distintas mueblerías, Silvestre pudo crear la suya. Primero alquiló un pequeño inmueble y más tarde, en 1960, pudo comprar la que sería la sede de su fábrica “Estilo Confort”, en pleno corazón de Mataderos, más precisamente en Corvalán al 1800.

Aunque el laborioso carpintero siciliano dejó este mundo bastante temprano (tenía tan solo 49 años cuando murió en 1979) su impronta sigue más viva que nunca. Hoy, María, la nona, con sus jóvenes 85 años, se dedica entre otras cosas a seguir deleitando a su familia con sus inacabables dotes para la cocina italiana, y a adorar a sus tres nietos: Francisco – hijo de Gabriel y sucesor del emporio de su abuelo -, y Lautaro y Pilar, hijos de Andrea.

Al fallecer Silvestre, su hijo Gabriel tomó las riendas de la empresa y, en base al esfuerzo y sacrificio inculcado por su padre, logró ampliar sus ventas y abrir dos sucursales de atención al público: una en Once, en la tradicional avenida Belgrano, y otra en Tigre (Av. Italia esquina Sarmiento), donde se ofrecen los atractivos sillones y juegos de living elaborados artesanalmente en Mataderos desde hace más de 50 años.

Pero la dinastía de artesanos de la madera no acaba en Gabriel, sino que se extiende a Francisco, que, aunque no conoció a su abuelo, sabe de sus virtudes por las largas historias que desde chico le relata su padre. A diferencia de sus predecesores, el menor de los Militello comparte la pasión por la madera con otra no menos trascendente en su vida: la música.

Tras haber logrado salir adelante luego de ser parte de la tragedia de Cromañón, Francisco conjuga su labor en la fábrica con su vocación de concertista, que desarrolla en el Conservatorio Superior de Música “Astor Piazzolla”.

Cada madera que le da vida a los esqueletos de los sillones de Estilo Confort, tiene algo de Silvestre, tal vez sea porque su hijo y su nieto aún hoy las tratan con el mismo cariño y dedicación que aquel inquieto carpintero catanés.