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Plantá un árbol, apagá un acondicionador PDF Imprimir Correo
Escrito por Mónica Carinchi   
Viernes, 18 de Mayo de 2018 09:24

Los árboles mejoran la calidad del aire y nos permiten ahorrar energía. Los espacios verdes crecen en las ciudades bien gestionadas. Es necesario compatibilizar los árboles de alineación con la infraestructura urbana. Regeneración de tierras contaminadas y menor consumo de energía en relación directa con la existencia de árboles urbanos.

 

En las ciudades, los árboles desempeñan un papel fundamental en la calidad de vida de sus habitantes. Siempre es conveniente recordar que las plantas verdes son las únicas generadoras de oxígeno, por lo cual hay que plantar árboles, arbustos, enredaderas y también cañas para que el aire que respiramos sea de mejor calidad. Un 20% de oxígeno es lo que se encuentra en el aire que nos circunda, el resto son otro tipo de gases; dado que la contaminación generada en las ciudades, entre otras cosas por los automóviles, provoca la disminución de ese porcentaje, es conveniente reservar importantes superficies para la forestación.

Árboles de alineación y espacios verdes deben ser parte de la planificación urbana, que se debe compatibilizar con el resto de la infraestructura: pavimentación, redes cloacales y de agua, cableado de electricidad y de comunicación, etc.

Las ciudades tienden, lamentablemente, a incrementar los espacios de cemento, por lo tanto aumenta tanto el calor como el frío. Por contribuir al mejoramiento del microclima urbano, los árboles son llamados acondicionadores naturales del aire. Se estima que, en verano, si hay 30° de temperatura, en una vereda con árboles puede haber hasta 4° menos.

 

Más árboles, menos acondicionadores

Los árboles contribuyen a reducir la emisión de contaminantes de las instalaciones generadoras de energía, ya sea por ayudar a conservar el calor en el invierno o por mantener un ambiente agradable en el verano.

En la elección de árboles, es conveniente plantar un mayor porcentaje con hojas caducas que permitan el paso de los rayos solares en el invierno; al mismo tiempo, deben ser especies que recuperen rápidamente las hojas con la llegada de la primavera.

Estudios recientes han demostrado que se produce un ahorro significativo en gasto de refrigeración cuando las viviendas son sombreadas por la copa de los árboles: con un 50% de sombra, se ahorra un 20% en el gasto de energía.

Teniendo en cuenta esto, en California, las empresas productoras de electricidad patrocinan - desde 1990 - la plantación de árboles como medida para ahorrar energía.

Usar menos el acondicionador de aire implica ahorro de dinero y menor contaminación ambiental.

 

Árboles para recuperar tierras degradadas

Cuando existen tierras degradadas, la forestación es un recurso para su recuperación.

Los basurales, ya sea a cielo abierto o “rellenos sanitarios”, generan graves problemas ambientales y sanitarios: eliminación de gases de efecto invernadero, contaminación de las napas freáticas, olores nauseabundos, reproducción de plagas y enfermedades infectocontagiosas.

Para forestar estos lugares altamente contaminados, se debe esperar que ya no se desprendan gases y que la temperatura del suelo se haya estabilizado. Un ejemplo es el relleno sanitario de Villa Domínico, cerrado en 2004; actualmente está pasando por un proceso de transformación a bioparque. Este complejo del Ceamse llegó a tener montañas de 24 metros de altura, recibió 47 millones de toneladas de basura y, desde su cierre, entró en un plan de monitoreo de suelo, agua y aire, obligatorio durante 30 años.

Árboles, tanto exóticos como nativos, así como especies arbustivas se emplean para la recuperación de ese espacio que se recuesta sobre el Río de la Plata.

Evidentemente, los árboles y todas las plantas, en general, reportan un gran beneficio ante las degradadas condiciones de vida. Es necesario, entonces, la implementación de viveros municipales que utilicen mano de obra local, generando así puestos de trabajo genuinos, además de reducir los gastos en este servicio ya que se deja de comprar a terceros. Es una oportunidad de trabajo no sólo en relación al cultivo de árboles y plantas, sino también en su mantenimiento que, hasta ahora, es un déficit de este Municipio.